Los tacones nos hacen parecer más delgadas, flacas, altas, elegantes, pero en algunos casos el abuso durante muchos años puede causar problemas en los pies. Espasmos musculares, hinchazón de las articulaciones, dolor en las rodillas, en la espalda y en la cintura o callosidades y pequeñas deformidades en los dedos, son algunas de las consecuencias que pueden derivarse del uso constante de tacones muy altos.

Una de las situaciones más comunes es la madurez o dolor en el metatarso y tiene una solución duradera que no necesita pasar por una cirugía.

Siempre que quitamos los tacones después de un largo día, los pies duelen y eso es debido a la postura que adoptamos en todo este tiempo.

Teniendo en cuenta este problema tan común, la Universidad de Manchester, ha realizado un estudio para saber lo que ocurría con los pies y las piernas. Para ello, reunió a un grupo de mujeres que utilizaron tacones de más de 5 centímetros durante más de dos años y que sentían dolor al caminar con los pies descalzos. Así, se ha comprobado que las fibras musculares de estas eran un 13% más cortas que las fibras de las mujeres que usan zapatos bajos. También se reveló que los primeros tendones del grupo eran mucho más gruesos y más duros que el resto.

Entonces, el tendón de Aquiles compensa las fibras musculares ubicadas en el músculo de la pantorrilla y permite que los músculos funcionen de manera óptima cuando caminan, pero a medida que el tendón no puede estirarse lo suficiente, genera malestar y dolor al caminar.

Después de este y otros estudios, junto con los diagnósticos de médicos traumatologistas y ortopedistas, es recomendable siempre usar zapatos con tacón de menos de 3 cm y evitar los mayores de 7 cm o limitarlos sólo a algunas ocasiones especiales. Esto es porque el pie sufre y generan problemas.

Sucede en el pie que se abusa durante muchos años de los talones y se comienza a observar mucho más después de la menopausia, porque el cambio hormonal provoca una relativa atrofia de la almohadilla plantar. Situación que empeora cuando se tiene un tendón de Aquiles menos elástico por el uso continuo de tacones.

Otros problemas incluyen la hinchazón y el malestar, la atrofia de los dedos, callos, dolor de espalda, artrosis de rodilla, etc. Todo deriva de la manera como se camina al estar usando tacones, dando pasos más fuertes y más cortos, usando principalmente los músculos de la pantorrilla al caminar, en lugar de la combinación más eficiente de los músculos y de los tendones.

Visita: ¿Te casas? Sólo necesitas este par de zapatos

La solución es siempre atacar el problema de raíz y evitar en lo posible el uso de zapatos de tacón y los zapatos muy cómodos. Pero cuando llevamos muchos años de adaptación, debemos anticipar el dolor y por eso hay maneras de superar los molestos dolores generados en el metatarso al pisar.

Para ello, se recomienda el relleno con ácido hialurónico en el metatarso, para las mujeres que usan muchos tacones y que tengan dolor en la zona del pie.

El procedimiento es sencillo:

Sólo se dan dos pequeñas inyecciones de ácido hialurónico en la zona, que luego el médico moldea con un suave masaje.

Se utiliza el ácido hialurónico. Es un material inerte y que no provoca alergia. Se consigue en el laboratorio, pero es similar al ácido hialurónico que tiene nuestra piel.

La aplicación tarda 15 minutos aproximadamente, es ambulatoria y no requiere cuidados posteriores.

La principal ventaja que ofrece este relleno es que actúa como un colchón que evita el dolor en la zona, especialmente con los talones. En vez de usar una plantilla o un complemento externo de silicona, el problema es trabajado desde el interior del pie. Es más estético y dura mucho más.

En esta entrada Conoce los secretos del tónico facial

Otros consejos para minimizar los problemas

Al comprar tacones, prueba y camina con ellos para asegurarte de que son cómodos en ambos pies y que no aprietan ni la parte delantera ni los talones.

Úsalos con menos frecuencia, una o dos veces por semana, alternando con zapatos de tacón bajo.

En el caso de usarlos por varias horas, retíralos siempre que puedas para que el pie descanse y vuelva a su posición normal.

Realice un masaje en los pies, cuando te quites los zapatos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *